En detalle
October 22nd, 2008
El cine negro

Texto: Zenón Recalde
Era uno de esos días en que tenía ganas de ver una buena peli. Como si fuera un antojo. Un impulso inexplicable. Tenía cosas que hacer, pero sentía que tenía que ir al cine. Como dijo Oscar Wilde, “La mejor ma- nera de librarse de la tentación es caer en ella.”. Me dirijo a las sa- las de Plaza Jacinto
Benavente, miro la cartelera, vuelvo a mirar, mmm. Lo único que me llama la atención es el inefable Woody Allen con “Vicky Cristina Barcelona”, pero acababa de ver (por enésima vez) “Balas Sobre Broadway” dos días antes, y dije “No, Woody. Hoy no”. Y me volví a preguntar por qué le puso un nombre tan soso a su último estreno, pero bueno.
Después de diez minutos de indecisión, me di media vuelta y volví a mi casa con el mono a cuestas. Miré entre mi colección de DVDs y “oh! Sorpresa!” me topé con “L.A. Confidential”. Sabía que en su momento me había encantado, y me venían flashes de escenas a la memoria, pero no recordaba bien de qué iba. Conclusión: la volví a ver.
Sin palabras. Disfruté como un enano (me gustaría saber de dónde proviene esa expresión). Y ahí sin más, me dije, esto es cine negro (siempre fui así de avispado). Y me puse a buscar en internet más datos, títulos e información sobre este género que me fascina, y del que me gustaría ver más. Y me encontré escribiendo un mini ensayo sobre el “film noir” que dice más o menos así:No confundir. “Otelo” no es cine negro, “Raices”, no es cine negro. “Los Pitufos” no es cine azul.

Cuando en 1941, John Huston dirige “El Halcón Maltés” (impagable Bogey como Sam Spader), abre las puertas a un cine diferente. Pesimista, fatalista, lleno de personajes con pasados oscuros, presentes con ojeras y conflictos de imposible solución.
Los mecanismos psíquicos (fobias, complejos, obsesiones) terminan por doblegar al individuo y éste llega a cometer actos infames como robar, extorsionar, violar, matar. Lo más curioso del tema es que aunque moralmente inaceptable, estos actos criminales, dada la condición “enferma” del personaje, no son tomados como tal, y se logra una empatía con el público, “perdonando” al protagonista de cometer actos terribles. El Cine Negro, introduce el concepto de Femme Fatale, la, en apariencia, inofensiva belleza de largas piernas que puede llevar a sus víctimas a la muerte sin que se le corra el rimel. Sexys hasta el hartazgo. Recuerdo a Jessica Rabbit…¿Dónde está el cine negro hoy?
De repente me encuentro volviendo a ver cintas tales como “Chinatown” de Polanski, “Vertigo” o “Extraños en un Tren” de Hitchcock, y me digo ¡Quiero más!
Señores de Hollywood, productores y distribuidoras: no me engañen con “The Black Dahlia” (un fallido intento de Brian De Palma hace un par de años por volver al film noir. ¿Qué te pasó Brian? “Vestida para Matar” ,“Doble Cuerpo”, fueron obras maestras! Pero esto…, Necesito más de “Los Sospechosos Habituales”, incluso “Sin City”, el cuerpo (y la mente) me piden policiales oscuros y a la vez esperanzadores en un extraño sentido.
A lo mejor me estoy haciendo mayor. En fin, mientras espero que desde Los Angeles escuchen mis ruegos, apelaré a mi DVD club. Aunque nada se compara a una buena cinta, en una sala, en idioma original. Vicky, Cristina, igual voy a por vosotras este finde.
Escena de El Halcón Maltés
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