Texto: Sergio Artero.
Dejadme que os cuente un cuento. Trata de un hombre corriente que regenta la taberna de un pueblo. Pero el hombre además escribe comedias. Cuando puede las estrena en su misma taberna, para la gente del lugar. Es su afición y a ello dedica su vida. Un día, ya mayor, su familia le convence para que se traslade con ellos a la capital. En la mudanza se discriminan los bienes inútiles y así, entre otros papeles, se deshacen de sus comedias, las decenas de comedias de pueblo que al parecer en la ciudad no tendrían sentido. Al poco tiempo, mágicamente, el hombre muere. “Quitarle a un hombre su alimento espiritual es igual que matarle”, dice con rotundidad Paloma Pedrero. Y ésta es la historia de su antepasado, el único antepasado de su familia con alma de teatrero. Quién sabe hasta qué punto esa pasión regó su sangre, pero lo cierto es que Paloma hizo su teatro desde muy pequeñita. Hoy día es de las más importantes directoras y autoras de nuestro país. Sus obras –mencionemos La llamada de Lauren, La isla amarilla, Magia Café, Cachorros de negro mirar o Noches de amor efímero- han sido galardonadas con multitud de premios, traducidas a veinte idiomas y representadas en numerosos países y lenguas. Una envidia, vaya. “Las cosas hay que hacerlas con el corazón. El oficio llega con el tiempo: leyendo mucho, mucho, muchísimo. Aprendiendo las tres o cuatro reglas fundamentales de esto, como si de un carpintero se tratase, o de cualquier otro oficio, ya se pueden escribir obras de teatro. Que sean mejores o peores dependerá del talento de cada uno, y en parte también de su suerte. Pero en el camino hay que aprender a tirar muchas obras a la papelera.” Paloma tiene el verbo colgado de una magia buena. Oyéndola con esa voz serena y apacible se olvida uno de que su escritura es cruel, profunda, desgarradora. Que siempre hay violencia, problemas de identidad, soledades. Paloma lo sabe bien, y en vez de anclarse en las efemérides del éxito, la princesa de nuestro cuento apuesta por salir al encuentro de la realidad, por comprometerse. Por eso desde hace un lustro dirige un mágico taller de teatro con indigentes. “Son como cualquiera de nosotros. En el taller hay personas con varias carreras, inteligentes, sensibles…” Y un etcétera en que se deshace en elogios. “Es verdad. ¡Hay quien sabe más de teatro que yo! Por lo general es gente que ha vivido mucho, y tienen una capacidad de empatía enorme, de ponerse en el lugar del otro y, por lo tanto, de entender a un personaje. Encuentro en ellos una sabiduría de lo que es verdaderamente importante, una verdad, una sinceridad, que no veo en los más de mis colegas del mundo del teatro. De la vida ellos me dan clases a mí.” Eso es: la defensa de la dignidad. No es un cuento, es pura magia. Así es su teatro. Así es ella. ¡Felices Fiestas!
Texto: Sergio Artero.
Lavapiés es una estación de llegada para miles de trenes fantasmas. En Lavapiés nos ha citado Fermín Cabal. En un café, poblado de ánimas que al calor del humo y el resplandor de las vidrieras allí se congregan y conspiran. ¿Qué historias sorprendentes albergará el hombre que está sentado junto a mí, codo con codo? Si fuera Fermín de esto sacaría un drama, así como La noche más larga. ¿Y aquél que acaba de entrar, qué piensa? ¿Y éste que se me acerca? Espera, éste que se me acerca es el mismo Fermín. Nos saludamos y le pregunto por el proyecto más inminente: Estoy con Gusanos. El musical, colaborando con una asociación que trata de ayudar a los niños con carencias, minusvalías o problemas de motricidad, etc. La idea, que ya se llevó a cabo el año pasado, es hacer un espectáculo infantil conjuntando actores profesionales con niños de la asociación. Este año los niños llevan el peso coreográfico de actores que vienen de Hoy no me puedo levantar o de La Bella y la Bestia, y que colaboran, te puedes imaginar, de un modo un tanto altruista. La obra en cuestión está llena de mariposas y otros insectos, y es una obra para soñar, para reírse. Además tiene vocación musical, con diez números y una orquesta en directo dirigida por David Ávila, un compositor extraordinario.
Quisiera recordar algo de Los Goliardos, de Tábano… Esos míticos grupos universitarios… Hace tanto que no sé cómo me lo preguntas.
Por comparación… Quisiera saber si usted cree que actualmente en Madrid continúa habiendo un espíritu revulsivo, crítico. Bueno, gracias a Dios ya no vivimos en los 70, ya no hay dictadura, ya no hay tanta contaminación política. Todos entonces hacíamos política. Está bien que el teatro traduzca e interpele a la sociedad. Pero era excesiva la intensidad de entonces. Tampoco era buena tanta polarización. Una obra como la que hacemos ahora no se podía montar en los
70, pues todo el mundo diría ¿por qué hacéis eso? Un infantil no se le ocurría a nadie. Ahora los problemas son distintos.
Muchos autores jóvenes se lamentan de tener que aplicarse una autocensura si quieren estrenar: introducir ineludiblemente la comicidad, plantear sólo dos o tres personajes… Todo eso es cierto. Pero yo no lo llamaría autocensura, sino adaptaciones al medio. Un dramaturgo que quiera sobrevivir ha de adaptarse. Pero yo soy viejo. Ya me da igual. Soy de los más estrenados porque soy de los más viejos. Estrené mi primera obra en el 75, fíjate. Habré llevado a cabo entre escritas, adaptadas, dirigidas, más de 70 obras. Pero el mérito que tiene es hacerse viejo. ¡Ya me gustaría tener veinte años y autocensurarme!
Una pregunta obligada. ¿Encuentra diferencias en la escritura para teatro o para cine? Sí. Hay obras que en teatro tienen importancia, y en cine no son nada. Caballito del diablo me dicen que es cinematográfica. Son 99 escenas encadenadas, pero en cine, con el fundido, es una tontería, es obvio. Se basa en fundido encadenado constante, en cine te lo hacen en el laboratorio. pero en teatro tiene particularidades interesantes. Pero bueno, las diferencias son múltiples. El cine cuesta una tira de millones, el teatro lo hacemos sin nada. La responsabilidad económica es agobiante, por ejemplo respecto a las horas extras. ¡No te pases dos horas de rodaje! En teatro se hacen horas extras, uf… si no estás dispuesto a hacer horas extra no hagas teatro! El cine es industria básicamente. La economía limita, impide que la gente sea creativa. El teatro, salvo musicales y alguna excepción, es cultural y pasional. Nos divertimos…hombre, se gana un poco de dinero, que no está mal, pero no es el objetivo.
¿Algún autor que quisiera reivindicar para la escena? Echo en falta más dramaturgia nacion al contemporánea. En París, Roma o Berlín el 90% de la cartelera es contemporáneo. Aquí no, sólo el 40%, quizás. Claro que ése es el teatro que a mí me gusta. Aquí hacemos demasiado teatro importado. Pero es que España es un país de importación…
Una recomendación de la cartelera actual… Pues mira, ya sé, la última obra de Javier G. Yagüe y Luis García-Araus… ¡Me encanta! Unos tipos que ponen reclamaciones, una organización clandestina de gente que protesta. Javier es un buen director y la obra merece más eco. (N. de MU.: Rebeldías posibles se puede ver en la Cuarta Pared de jueves a domingo a las 21h hasta el 30 de abril por 11 euros). Damos por terminada la entrevista. Nos despedimos. Él se fue, yo me demoré un poco. Hemos lado una pieza más al puzzle de historias del café. Y en ese momento, lo juro, Enrique Vila-Matas se sentó a mi lado. Allí, en Lavapiés.
“Están aquí dentro” es una recopilación de las anécdotas y las vivencias de toda la trayectoría humorística de la famosa pareja de cómicos Faemino y Cansado. Un espectáculo que recoge lo mejor del inclasificable e inconfundible humor de estos veteranos del humor. Miércoles, 26 de marzo en: Sala Galileo Galilei. a las: 21:30 hrs. entrada: 11 y 15 euros.
La danza que nos parió” refleja la necesidad de que alguien baile a nuestro alrededor. Son todos los secretos, movimientos, artilugios y juegos gástricos que recrea el cuerpo para que le quieran, le besen, le mimen y no le rechacen. Todo lo que no decimos, todo lo que nos guardamos para conseguir ser queridos y aceptados. Reconvertimos nuestras mentes y estómagos para poder tragárnoslo todo y así convertirnos en lo que somos, “homo-muebles”. Miércoles, 26 de marzo en: Sala Triángulo. a las: 21:00 hrs. entrada: 13 euros.
Historias sobre sus años en el underground neoyorquino y en las calles de Hollywood, análisis delirante de la España moderna y multicultural, sexo, religión, felaciones en el cielo, razones para posponer el suicidio. Todo eso y mucho más forma parte del show de la cómica norteamericana Rachel Arieff, en donde siempre hay espacio para la improvisación. Rachel Arieff nació en Estados Unidos, concretamente en Milwaukee, y comenzó su carrera de show-woman en Nueva York y Los Ángeles, ‘el mejor show de comedia en Los Ángeles’. En 2003 se trasladó a Barcelona y desde entonces se ha convertido en un referente del underground barcelonés, tanto por su show de comedia como por el otro invento suyo, Anti-Karaoke, un show lleno de sorpresas, una fusión entre un concierto de rock, una comedia y un karaoke underground. Miércoles, 26 de marzo en: Sala El Sol. a las: 22:30 hrs. entrada: 7 euros.
El nombre Candelaria quizá sea poco conocido, pero necesita pocas presentaciones si se tiene en cuenta que se trata, en realidad, de los músicos que forman, junto al cantante Miguel Campello, “El Bicho”. Candelaria es la banda en la cual los músicos cambian las plazas de toros y los estadios por la cercanía de los locales de menor envergadura. La formación muestra influencias de Return To Forever, Jethro Tull o Weather Report. En su música apuestan por varios estilos que van desde el latin jazz a las bulerías, pasando por el rock progresivo. Tras un año de gira por España e incursiones en Centroamérica, han logrado conseguir una cohesión entre todos sus temas de manera que todo se convierte en un mismo viaje lleno de improvisación, diálogo y magia. En estos momentos están grabando en Guadalajara su primer LP, producido por ellos mismos y Álvaro Barco, que se editara en 2008. Miércoles, 25 de marzo en: Sala Tempo. a las: 22:30 hrs. entrada: gratuita.
Texto: Trifón Abad.
Recién aterrizado de Ucrania, Bulbul llega a su Madrid todavía un poco volao (lógico), pero con el ánimo a flor de piel. Empezó de baterista de Def Con Dos, The Refrescos, The Petersellers… Como primera referencia no está nada mal. Bulbul hoy es un peculiar amante de la música en todas sus vertientes. A los dieciséis años ya dio sus primeros conciertos “como todos, con pocos medios y muchas ganas. Con suerte di con The Refrescos y gocé de todo el éxito que se conoció. Después conocí el lado underground del negocio con Def Con Dos, si es que se le puede llamar negocio a ese lado“. Interesante reflexión, apunto, imagino que sería un momento creativo. Pero, ¿cómo sale Bulbul del rock? Con lo que dicen que atrapa… Bulbul me lo explica, “bueno, yo por el año 92 ya tocaba la darbuka, que ahora es muy popular, pero entonces no se conocía, y fui de los primeros en incluirla en las sesiones“. Así, después de un par de pruebas con un colega DJ saltó a Torero, “era al único sitio de Madrid en el que se pudo disfrutar en los 90 de la música house en directo“. Lo cierto es que la percusión conecta muy bien con el público, le digo, cada vez se ven más espectáculos de este rollo, “sí, yo ya entonces me lo pasaba muy bien, y ahora me he metido de pleno en esto. Pasé a crear secuencias con ordenador sobre las que tocar“. Hacia el 98 ya tocaba con muchos DJ´s españoles y un día los de Ministry of Sound le “secuestraron” y le pusieron a dar vueltas por el mundo: “he sido el segundo español que ha trabajado para ellos y poder decir eso, es una suerte. Fueron años fabulosos, viajando por el mundo y tocando con los mejores DJ´s“. Su voz se altera, se nota que está cómodo, que revive los lugares, recuerda las sesiones junto a Roger Sánchez, Todd Terry, Dave Clarke o Carl Cox, “he tenido la suerte de tocar en fiestas alucinantes con un tambor y un traje“. Se ríe cuando le digo que su biografía parece una factura anual de una agencia de publicidad, ha tocado para firmas como Marlboro, Hugo Boss, Ballantines, Burn, Nokia… Las marcas aportan ese empujón económico que marca la diferencia de los montajes en los espectáculos, “estoy bastante metido en el mundo del advertising. Me vieron tocar y me llamaron, primero uno, luego otro, y así. Les ofrezco mis servicios como creativo artístico y les monto números con la percusión como base, pero incorporo instrumentistas, juegos de lásers, etc. Voy innovando poco a poco“. Trabajo sin pausa, amor por la música, contacto con DJ´s conocidos y desconocidos, humildad y ganas de innovar, “ir más allá de lo que es tocar, incorporar novedades. Hay que avanzar, aprender y equivocarse, aunque con esfuerzo, al final el curro se reconoce“. Bulbul es un monstruo de la música reconocido mundialmente, apasionado por Madrid, “a veces es una ciudad un poco cabrona por el agobio del tráfico y eso, pero si tienes la suerte de dedicarte a algo creativo, es la ciudad para vivir “. Bulbul ha viajado por todo el mundo y asegura que “Madrid triunfa fuera más de lo que creemos. Para mí es una de las tres potencias mundiales en cuanto a oferta de noche, tranquilamente, y eso se conoce fuera”. Palabra de Bulbul.
Texto: Roberto Mendoza.
Como un buen DJ supo cambiar a tiempo el ritmo frenético de Madrid por uno más tranquilo como el de Alicante. Pero no se ha olvidado del camino de vuelta porque aun podemos seguir disfrutando de su presencia por los garitos más funkeros de Madrid. A través de los platos puede hacerte sentir como si te hubieses comido un Tony Manero o un James Brown, vamos que trae el fiestón en sus mezclas. Sus sesiones son un claro homenaje al funk de toda la vida pero con la presencia del break-beat o la electrónica de una manera muy fresca y original. Lleva llamándose y haciendo de DJ desde el año 1996. Poco después se juntó con Alberto Santos y fruto de esa unión surgió Sres. de Funk, un matrimonio muy bien avenido siempre siguiendo el surco de la música negra. Ahora nos funkea en solitario por toda la geografía española y por su puesto en su Madrid de origen.
Te llamas Kike Matilla. Pero te llaman Kike y cuando pongo música, Sr de Funk. Edad: 35. Naciste en Madrid. Pero vives en Alicante. Te dedicas a la fotografía y publicidad, y siempre que tengo ocasión estoy pinchando en algún club de funk. Me gustaría poderle dedicar más tiempo a la música. ¿Puedes definir funk en 4 palabras? ¿Y con 3 nombres propios? Para mí la música negra, ya sea funky, soul, jazz, es una mezcla de macarrismo, elegancia, seducción y mucho groove. Y, por supuesto, James Brown (R.I.P.), que tuve la suerte de verlo en directo hace unos cuantos años en Madrid, en un festival que organizaba Schweppes, creo, y recuerdo que flipé con el “Abuelo”, con perdón, como se movía en el escenario. Como segundo voy a elegir a una pedazo de mujer: Marlena Shaw. Una de mis voces femeninas favoritas de soul-jazz. El último, Eumir Deodato, porque me parece que es uno de los músicos con raíces brasileñas que experimentó de manera muy elegante con los sonidos más oscuros y lisérgicos del jazz-funk, y que Also Sprach Zarathustra me sigue poniendo los pelillos de punta cada vez que la escucho. ¿Cómo sería una sesión tuya en un gran festival? Pues yo creo que igual que en un local de 50 personas. Sería una sesión lo más dinámica posible, mezclando temas funky roots más clásicos, con breaks y remezclas funk, más electrónicas y actuales que puedes encontrar dentro del sello Finger Lickin, un poco de Disco´70 y 80, Freestyle. Creo que cuanta más variedad de ritmos tengas dentro de tu estilo musical, más divertida es una sesión. ¿Eres de la resistencia vinilista o vas con las nuevas tecnologías? Yo creo que es totalmente compatible utilizar vinilo y CD. Tengo vinilos antiguos que en CD no existen; muchos temas en CD, que en vinilo no los encuentras. Así que lo suyo es poder pinchar tanto CDs como vinilos. ¿Con que mezcla sacas pecho?
El remix que tengo colgado en mi myspace, de KBONUS+GERIBA (So High AGFA Rmx), y luego hay un tema de Rephrase que se llama Get Loose, de su último disco, uno de los mejores para mí del 2007. Si fueses negro serías cualquiera que hubiera tenido una buena banda de Disco Funk allá en los 70. Que alivio cuando me fui de Madrid porque adiós a las colas y a tener que esperar para casi todo. Pero echo de menos esos domingos mañaneros de cañitas bien tirás en Lavapiés, con su tapita y todo y que casi siempre se alargaban hasta por la noche. ¿En cuál de las decenas de sitios donde has pinchado has encontrado más rollo funk? Pues yo creo que en la Sala Juglar de Madrid en Lavapiés, que es donde empecé a tontear con una cabina de DJ por primera vez. Después de cinco años trabajando allí, creo que es de los locales donde se ha conseguido que, entre muchas otras cosas, sea un local donde la gente sabe que va a bailar funky. Esa predisposición hace que haya un ambiente de lo más calentito en la sala. ¿Cuál ha sido el último vinilo que te has comprado? y ¿cuál buscas desesperadamente? Pues fue en Madrid estas navidades: Funky Chiken de Willie Henderson & The Soul Explosions. Es un disco de 1971 reeditado por el sello Vampi Soul. Y con respecto a la segunda pregunta no tengo ahora mismo ninguno que busque en especial, pero lo que sí me gusta es rebuscar en tiendas de música tipo la Metralleta, porque hay veces que encuentras auténticas joyas. ¿Alguna vez has tirado algún disco por la ventana? ¿Cuál? Pues sí. Ja, ja ja. ¡No veas como planean! Era un disco de nuestro querido amigo Georgie Dann, con su sonrisa profident y su gran éxito del verano “Mami que será lo que tiene el negro”. Toda una experiencia. ¡Probadlo! ¿Queda alguna discoteca con una gran bola de espejos? Hay una en Badajoz que se llama Sala Aftasí. Era una antigua nave industrial increíblemente reformada, y hecha garito, sala de exposiciones, teatro…. y en la sala de los DJs, el techo tiene una altura de mas de 8 metros y tienen colgada una bola enorme de espejos, que cuando empiezas a pinchar, baja y se queda dando vueltas encima tuyo. ¡Espectacular! ¿De qué color es tu pijama? No soy de pijamas. Prefiero mis camisetas viejas, de esas que tienen ya toda una vida y te resistes a tirar. ¿Qué es lo mas friki que te has encontrado pinchando? Una de las sesiones más curiosas y frikis, la vi en una taberna del centro de Madrid, donde Alberto Santos, músico, DJ, y brother sobre todo, consiguió dos gramolas que funcionaban y el correspondiente pack de discos de pizarra con las mejores coplas de la época. Resultaba muy curioso ver un local lleno de gente joven tomando el aperitivo y de fondo ese sonido casi rancio de gramola con las voces de Concha Piquer, o Antonio Molina. www.myspace.com/srdefunk www.foxyproducciones.com
Siguiendo las huellas del ahora legendario show ‘Brainfreeze’ (1999) o ‘Product Placement’ (2001), Dj Shadow y Cut Chemits se han salido ahora con un nuevo show, titulado ‘The Hard Sell’, que incorpora ocho platos y dos pedales de loop de guitarras, lo que permite una serie de trucos de una complejidad nunca vista por ninguna pareja de deejays. Igual que paso en anteriores sesiones, el dúo pasa un poco de sus propios temas para deleitarnos con una batidora de estilos y sonidos de muchas épocas, mezclas de rap con música de violín, doo wop con new wave y todo lo que este entre medias pero siempre evitando lo obvio sobre machacado por la mayoría de djs. La última vez que este espectáculo se vio en Estados Unidos fue delante de 15.000 personas en el Hollywood Bowl. Y es que decir hip hop abstracto es mencionar al instante al californiano Dj Shadow, una de las estrellas rutilantes de un género que se desarrolló de forma muy exitosa en Estados Unidos y en el Reino Unido, a través de sellos imprescindibles como Mo” Wax o Ninja Tune. El invitado de la gira es Kid Koala. El artista canadiense de Ninja Tune da todo un espectáculo sónico y visual. En 1996 fue el primer artista norteamericano en fichar por el sello Ninja Tune. Lunes, 24 de marzo en: La Riviera. a las: 22:00 hrs. entrada: 28 euros.
El ex cantante de Piratas, el vigués Iván Ferreiro presenta su tercer disco de estudio en solitario con la producción de un viejo conocido suyo, Suso Saiz, editado con el título ‘Mentiroso, mentiroso’, formado por nueve cortes y cuyo primer single lleva el nombre de ‘Meteoro y el Señor Conejo’. Este nuevo trabajo de Iván Ferreiro supone la continuación de sus dos anteriores álbumes: ‘Canciones para el tiempo y la distancia’, acabó nominado a los Grammy Latinos, y ‘La siete y media’. Su nuevo trabajo es un disco de corte conceptual con canciones ilustradas por dibujantes de cómic de la editorial bilbaína Astiberri. El álbum no abunda en el pop de autor sobrio y contenido del tema de adelanto. El caso de Iván Ferreiro es el mismo que el de otros muchos líderes de grupos: al final se acaba una historia y es hora de empezar otra, no hay más. Se une a una lista interminable de casos: Jose Ignacio Lapido, Jaime Urrutia, Enrique Bunbury, Santiago Auserón o Vicentico, por citar algunos ejemplos muy claros. Lunes, 24 de marzo en: FNAC Callao. a las: 18:00 hrs. entrada: gratuita.